Las plantas ya formadas necesitan una poda de mantenimiento durante toda su vida. Esta consiste en eliminar los elementos no deseados como las ramas secas o con riesgo de rotura y las que estorban el paso de las personas, cables o edificios. Además, si la poda se realiza correctamente se garantiza la correcta distribución de las ramas de manera que el sol llegue también al interior de la planta y ésta crezca armónicamente y florezca mejor. Dentro de la poda de mantenimiento incluye la poda ornamental o topiaria, que consiste en crear y mantener un arbusto o árbol con una forma determinada, recortando regularmente los brotes que sobrepasan el perfil establecido. Este tipo de poda es muy característica en los jardines geométricos formales y en los jardines japoneses. Y también podemos englobar en este tipo de poda en las vallas de corte geométrico.